¿Pagar o no pagar?

Una de las primeras asociaciones mentales que tenemos con Internet es la
siguiente:
Internet = gratis
y así lo fue hasta hace ya algunos años, ahora tenemos que acostumbrarnos a:
Internet ≈ gratis.

Internet se acercó a la gente para ganar dinero y eso nunca tenemos que olvidarlo. Hay servicios y utilidades de Internet que pueden ser gratis pero habrá otros que se tendrán que pagar.

Debemos cuestionarnos por que servicios y utilidades vamos a pagar. Y el criterio será el mismo que tenemos ahora ante cualquier servicio que se nos ofrece.: vamos a pagar por aquellos servicios que necesitemos o creamos interesantes.

Podemos pagar por un juego si creemos que nuestro hijo lo va a aprovechar, podemos pagar por tener un antivirus, podemos pagar por unos billetes de avión que compramos en Internet. El criterio siempre será el nuestro.

Si nos preguntamos si tenemos que pagar por los servicios de Internet, pues seguramente en el 90% de los casos no, no nos son suficientemente útiles. Ahora, si sabemos que pagando el acceso a un juego los niños puedan estar jugando y aprendiendo a la vez en un entorno seguro, pues quizás nos salga a cuenta pagar. ¿Cuál es la diferencia? Que si les dejamos navegar y buscar sus juegos y entretenimientos quizás acaben jugando a juegos que no nos gusten, en cambio, si juegan a un juego que les resulta entretenido, no buscarán otro tipo de contenidos a través de internet y nosotros estaremos más tranquilos.

Entonces, ante la pregunta si se tiene que pagar o no, pues puede que sí, si
así nosotros estamos más tranquilos, pero atendiendo a criterios de
calidad (en el sentido más ámplio de la palabra) de los juegos, programas…

Aún así, no tenemos que olvidar que los educadores somos nosotros, por más educativos que sean los juegos y contenidos que podamos encontrar en internet. La responsabilidad sobre los menores es nuestra y somos nosotros quienes vamos a escoger los contenidos que queramos que vean, interactúen… ya que somos nosotros los que sabemos que queremos para los menores.

 

Tenemos que pensar también que los ordenadores son máquinas preparadas para trabajar con o sin internet. Para que un niño se lo pase bién NO necesita internet, simplemente necesita unos contenidos que le gusten. Creo que cada vez es más importante potenciar las posiblidades de los ordenadores sin internet, sobretodo cuando los niños son muy pequeños.

 

Otra alternativa a la compra de programas es la utilización de bibliotecas y mediatecas, en estos establecimientos igual que podemos coger prestado un libro, un cd… también podemos coger prestado uno (o varios) juegos para los niños, a parte podemos pedir que cuando compren sus nuevos programas tengan en cuenta las demandas de los padres. Complementariamente a esta opción se pueden comprar programas entre varias familias y intercambiarlos para poder tener más juegos para los niños. En los videoclubs también se alquilan juegos, normalmente para videoconsolas.

0 Respuestas a “¿Pagar o no pagar?”


  1. No hay comentarios

Escribe un comentario